miércoles, 23 de octubre de 2013

Rezar siempre que podais. HABLA CON DIOS


LO QUE QUIERO DECIRTE ES QUE NO ACUDAS A ÉL SOLO CUANDO TENGAS PROBLEMAS, SINO TODOS LOS DIAS.


10 consejos de la Biblia para que tus plegarias sean escuchadas

 

1. Arrepentirse de los pecados y caminar en conversión: 
 
2. Perdonar las ofensas recibidas:


3. Pedir la guía del Espíritu Santo:
  
4. Apoyarnos en la Palabra de Dios:

5. Orar en el santo nombre de Jesús:

6. Dar las gracias:
7. Llevar nuestra petición a la comunidad:
8. Buscar la intercesión de la Virgen María y de los santos:
9. Perseverar en la oración:
10. Dar testimonio a otros:
MAS COMPLETO AQUI 

 

 

jueves, 19 de septiembre de 2013

ENTREVISTA AL PAPA FRANCISCO





El Papa abre su alma y confiesa sus sueños a las revistas de la Compañía

El Papa Francisco: “Jamás fui de derechas”

"El edificio moral de la Iglesia corre peligro de caer como un castillo de naipes"

Redacción, 19 de septiembre de 2013 a las 13:03
 No podemos seguir insistiendo sólo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos
Antonio Spadaro/>

Antonio Spadaro

  • El Papa Francisco
  • Francisco y Antonio Spadaro
  • Francisco, Spadaro y, al fondo, el Padre Nicolás
  • Antonio Spadaro
  • Antonino Spadaro, jesuita
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  • Francisco y Antonio Spadaro
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  • Antonino Spadaro, jesuita
Recursos en la web
(José Manuel Vidal).- En una larga entrevista de 6 horas en tres sesiones, Francisco abre su alma y desnuda su corazón a un compañero jesuita, el padre Antonio Spadaro, director de la revista jesuita 'Civiltà cattolica'.
En lo personal confiesa ser "bastante ingenuo", "indisciplinado nato" y se retrata como "un pecador en quien el Señor ha puesto sus ojos", con una clave para ser feliz: "La esperanza".
Como Papa, pide tiempo para hacer reformas y sueña con una Iglesia capaz "de curar heridas y consolar corazones", con una presencia mayor del "genio femenino" en puestos de autoridad.
También asegura que lo que tiene que hacerla institución con los homosexuales es "acompañarlos con misericordia" y subraya que "no podemos seguir insistiendo sólo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos".
En la entrevista, que será publicada hoy a la vez por 16 revistas de la Compañía (en España por 'Razón y Fe'), Francisco, además de definirse como persona y como jesuita, ofrece su visión sobre cuestiones morales, como la homosexualidad, y sobre distintos temas como el gobierno de la Iglesia, el papel de la mujer, el ecumenismo o la experiencia cristiana.
Entre los temas más polémicos que le plantea el padre Spadaro, está, sin duda, el de la homosexualidad. En su respuesta, el Papa, comienza apoyándose en el criterio de una Iglesia sanadora.
"En Buenos Aires recibía cartas de personas homosexuales que son verdaderos ‘heridos sociales', porque me dicen que sienten que la Iglesia siempre les ha condenado. Pero la Iglesia no quiere hacer eso".
Y Francisco recuerda lo que dijo sobre el tema en el vuelo en que regresaba de Río de Janeiro:
"Dije que si una persona homosexual tiene buena voluntad y busca a Dios, yo no soy quién para juzgarla. Al decir esto he dicho lo que dice el Catecismo. La religión tiene derecho de expresar sus propias opiniones al servicio de las personas, pero Dios en la creación nos ha hecho libres: no es posible una injerencia espiritual en la vida personal"
E ilustra su pensamiento con una anécdota:
"Una vez una persona, para provocarme, me preguntó si aprobaba la homosexualidad. Yo entonces le respondí con otra pregunta: ‘Dime, Dios, cuando mira a una persona homosexual, ¿aprueba su existencia con afecto o la rechaza y la condena?'. Hay que tener siempre en cuenta a la persona. Y aquí entramos en el misterio del ser humano. En esta vida Dios acompaña a las personas y es nuestro deber acompañarlas a partir de su condición. Hay que acompañar con misericordia. Cuando sucede así, el Espíritu Santo inspira al sacerdote la palabra oportuna".
Otro tema espinoso y que levanta ampollas en la Iglesia es el del papel de la mujer. El Papa tiene claro que "es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia. Temo la solución del ‘machismo con faldas', porque la mujer tiene una estructura diferente del varón. Pero los discursos que oigo sobre el rol de la mujer a menudo se inspiran en una ideología machista".
 "Las mujeres están formulando cuestiones profundas que debemos afrontar. La Iglesia no puede ser ella misma sin la mujer y el papel que esta desempeña. La mujer es imprescindible para la Iglesia. María, una mujer, es más importante que los obispos. Digo esto porque no hay que confundir la función con la dignidad".
Y concluye señalando:
"Hay que profundizar más en la figura de la mujer en la Iglesia. Hay que trabajar más hasta elaborar una teología profunda de la mujer. Solo tras haberlo hecho podremos reflexionar mejor sobre su función dentro de la Iglesia".
Eso sí, avanza también que desea que la mujer pueda estar presente en los puestos de responsabilidad y de autoridad eclesiales.
"En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino. Afrontamos hoy este desafío: reflexionar sobre el puesto específico de la mujer incluso allí donde se ejercita la autoridad en los varios ámbitos de la Iglesia".
El peligro del "castillo de naipes" del edificio moral
El Papa sabe que, en la anterior etapa, la Iglesia centró su predicación, casi obsesivamente, en la moral. Y quiere que cambie de rumbo.
"No podemos seguir insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos. Es imposible. Yo he hablado mucho de estas cuestiones y he recibido reproches por ello. Pero si se habla de estas cosas hay que hacerlo en un contexto. Por lo demás, ya conocemos la opinión de la Iglesia y yo soy hijo de la Iglesia, pero no es necesario estar hablando de estas cosas sin cesar".
Más aún, Francisco apunta a una especie de revolución moral:
"Tenemos, por tanto, que encontrar un nuevo equilibrio, porque de otra manera el edificio moral de la Iglesia corre peligro de caer como un castillo de naipes, de perder la frescura y el perfume del Evangelio. La propuesta evangélica debe ser más sencilla, más profunda e irradiante. Solo de esta propuesta surgen luego las consecuencias morales".
Quizás por eso, en este y en otros ámbitos, el Papa arremete contra el sector de los católicos "restauracionistas" obsesionados con la moral sexual.
"Un cristiano restauracionista, legalista, que lo quiere todo claro y seguro, no va a encontrar nada. La tradición y la memoria del pasado tienen que ayudarnos a reunir el valor necesario para abrir espacios nuevos a Dios. Aquel que hoy buscase siempre soluciones disciplinares, el que tienda a la ‘seguridad' doctrinal de modo exagerado, el que busca obstinadamente recuperar el pasado perdido, posee una visión estática e involutiva. Y así la fe se convierte en una ideología entre tantas otras"
A su juicio, de lo que se trata es de prescindir de nuestra seguridades y buscar humildemente a Dios, en medio de las dudas y las incertidumbres.
"Sí, este buscar y encontrar a Dios en todas las cosas deja siempre un margen a la incertidumbre. Debe dejarlo. Si una persona dice que ha encontrado a Dios con certeza total y ni le roza un margen de incertidumbre, algo no va bien. Yo tengo esto por una clave importante. Si uno tiene respuestas a todas las preguntas, estamos ante una prueba de que Dios no está con él. Quiere decir que es un falso profeta que usa la religión en bien propio. Los grandes guías del pueblo de Dios, como Moisés, siempre han dado espacio a la duda".
La Iglesia con la que sueña el Papa
Invitado a verbalizar la Iglesia con la que sueña, el Papa habla de una Iglesia "casa de todos, no una capillita en la que cabe solo un grupito de personas selectas. No podemos reducir el seno de la Iglesia universal a un nido protector de nuestra mediocridad".
"Veo con claridad -prosigue- que lo que la Iglesia necesita con mayor urgencia hoy es una capacidad de curar heridas y dar calor a los corazones de los fieles, cercanía, proximidad. Veo a la Iglesia como un hospital de campaña tras una batalla. ¡Qué inútil es preguntarle a un herido si tiene altos el colesterol o el azúcar! Hay que curarle las heridas. Ya hablaremos luego del resto. Curar heridas, curar heridas... Y hay que comenzar por lo más elemental".
Una Iglesia de clérigos-pastores.
"El pueblo de Dios necesita pastores y no funcionarios ‘clérigos de despacho'. Los obispos, especialmente, han de ser hombres capaces de apoyar con paciencia los pasos de Dios en su pueblo, de modo que nadie quede atrás, así como de acompañar al rebaño, con su olfato para encontrar veredas nuevas".
Y en esa clave se dispone a abordar la reforma de la Curia.
"Los dicasterios romanos están al servicio del Papa y de los obispos: tienen que ayudar a las Iglesias particulares y a las conferencias episcopales. Son instancias de ayuda. Pero, en algunos casos, cuando no son bien entendidos, corren peligro de convertirse en organismos de censura".
El Papa no quiere funcionarios-cancerberos en el Vaticano:
"Impresiona ver las denuncias de falta de ortodoxia que llegan a Roma. Pienso que quien debe estudiar los casos son las conferencias episcopales locales, a las que Roma puede servir de valiosa ayuda. La verdad es que los casos se tratan mejor sobre el terreno. Los dicasterios romanos son mediadores, no intermediarios ni gestores".
En ese mismo sentido, Francisco quiere hacer evolucionar al propio papado. Primero reconoce que, con su renuncia, "el papa Benedicto realizó un acto de santidad, de grandeza y de humildad. Es un hombre de Dios". Y, a continuación, asegura que quiere "proseguir la reflexión sobre cómo ejercer el primado petrino que inició ya en 2007 la Comisión Mixta y que condujo a la firma del Documento de Rávena. Hay que seguir esta vía".
Una Iglesia de "inserción"
Francisco reitera que apuesta por una Iglesia que salga a las periferias existenciales y que se encarne con el pueblo, pero de verdad.
"Cuando se habla de problemas sociales, una cosa es reunirse a estudiar el problema de la droga de una villa miseria, y otra cosa es ir allí, vivir allí y captar el problema desde dentro y estudiarlo".
Y, para explicarlo recurre a uno de sus referentes, el Padre Arrupe.
"Hay una carta genial del padre Arrupe a los Centros de Investigación y Acción Social (CIAS) sobre la pobreza, en la que dice claramente que no se puede hablar de pobreza si no se la experimenta, con una inserción directa en los lugares en los que se vive esa pobreza. La palabra ‘inserción' es peligrosa, porque algunos religiosos la han tomado como una moda, y han sucedido desastres por falta de discernimiento. Pero es verdaderamente importante".
Jesuita y orante
Francisco se confiesa profundamente jesuita, una orden en la que decidió entrar por tres cosas:
"Su carácter misionero, la comunidad y la disciplina. Y esto es curioso, porque yo soy un indisciplinado nato, nato, nato. Pero su disciplina, su modo de ordenar el tiempo, me ha impresionado mucho".
Reconoce que llegó demasiado pronto (a los 36 años) a provincial de la Compañía en Argentina y no le duelen prendas a la hora de reconocer sus errores:
"Mi gobierno como jesuita, al comienzo, adolecía de muchos defectos...Mi forma autoritaria y rápida de tomar decisiones me ha llevado a tener problemas serios y a ser acusado de ultraconservador. Tuve un momento de gran crisis interior estando en Córdoba. No habré sido ciertamente como la beata Imelda, pero jamás he sido de derechas".
Eso sí, siempre fue un hombre orante:
"Rezo el Oficio todas las mañanas. Me gusta rezar con los Salmos. Después, inmediatamente, celebro la misa. Rezo el Rosario. Lo que verdaderamente prefiero es la Adoración vespertina, incluso cuando me distraigo pensando en otras cosas o cuando llego a dormirme rezando. Por la tarde, por tanto, entre las siete y las ocho, estoy ante el Santísimo en una hora de adoración. Pero rezo también en mis esperas al dentista y en otros momentos de la jornada".
Porque su gusto por la oración le viene de niño, enseñado por su abuela.
"En el breviario llevo el testamento de mi abuela Rosa, y lo leo a menudo: porque para mí es como una oración. Es una santa que ha sufrido mucho, incluso moralmente, y ha seguido valerosamente siempre hacia delante".
Y de la oración a sus aficiones. Entre sus autores de cabecera se encuentran,Dostoyevski y Hölderlin.
"En pintura admiro a Caravaggio: sus lienzos me hablan. Pero también Chagall con su Crucifixión blanca...", subraya, mientras que música se entrega a Mozart, a Beethoven "prometéicamente" y a Bach. En el cine, se mueve entre "La Strada" de Fellini, además de Anna Magnani y Aldo Fabrizi.

La entrevista contada por los propios jesuitas
(Jesuitas).- En una entrevista concedida a dieciséis revistas jesuitas de varios países y publicada hoy, el Papa Francisco ofrece su visión sobre temas como el gobierno de la Iglesia, el ecumenismo, cuestiones morales o la experiencia cristiana, además de reflexionar sobre su condición de jesuita.
Dieciséis revistas de cultura de la Compañía de Jesús publican hoy una larga entrevista al Papa Francisco, realizada por el jesuita italiano Antonio Spadaro S.J., director de La Civiltà Cattolica. El texto recoge un diálogo de más de seis horas que se desarrolló a lo largo de tres sesiones los días 19, 23 y 29 de agosto. En España, la entrevista la publica la revista centenaria Razón y Fe, hoy en su web y en el número de octubre de su edición impresa.
En esta entrevista el pontífice desvela mucho de su sentir como jesuita, de su pasado o de la espiritualidad ignaciana y además ofrece su visión sobre muchas cuestiones eclesiales como el gobierno de la Iglesia, las posibles reformas, el ecumenismo, las cuestiones morales o la experiencia cristiana.
Según el entrevistador, P. Spadaro, "ha sido más una conversación que una entrevista". En ella, el Papa habla de sí mismo, de sus experiencias personales, sus preferencias literarias y cinematográficas, su modo preferido de orar... Confiesa, por ejemplo, que en su decisión de entrar en la Compañía de Jesús una de las cosas que valoró fue la vida en comunidad: "no me veía sacerdote solo", dice el Papa. Y es éste también el motivo por el que decidió fijar su residencia en Santa Marta: "necesito vivir mi vida junto a los demás".
Define el discernimiento como guía en su modo de gobernar y tomar decisiones, incluso aquellas que afectan a su vida más cotidiana: "Desconfío de las decisiones tomadas improvisadamente", afirma el Papa, y advierte de que el discernimiento requiere tiempo: "Son muchos, por poner un ejemplo, los que creen que los cambios y las reformas pueden llegar en un tiempo breve. Yo soy de la opinión de que se necesita tiempo para poner las bases de un cambio verdadero y eficaz. Se trata del tiempo de discernimiento".
Sobre el modelo de gobierno para la Iglesia, apunta a la necesidad de diálogo y consultas: "Los consistorios y los sínodos, por ejemplo, son lugares importantes para lograr que esta consulta llegue a ser verdadera y activa. Lo que hace falta es darles una forma menos rígida. Deseo consultas reales, no formales". Reconoce haber llegado a esa conclusión aprendiendo de dificultades vividas en el pasado cuando siendo muy joven y en un contexto difícil se convirtió en superior provincial: "Mi gobierno como jesuita, al comienzo, adolecía de muchos defectos (...) Yo tomaba mis decisiones de manera brusca y personalista (...) El Señor ha permitido esta pedagogía de gobierno aunque haya sido por medio de mis defectos y mis pecados".
Sobre los jesuitas y la Compañía de Jesús, confiesa su admiración por el beato Pedro Fabro, jesuita saboyano compañero de San Ignacio de Loyola, por su "diálogo con todos, aun con los más lejanos". Considera el Papa que "el jesuita debe ser persona de pensamiento incompleto, de pensamiento abierto" y que debe ser creativo y estar inserto en el contexto en que actúa y sobre el que reflexiona.
El Papa Francisco habla también en esta entrevista sobre la Iglesia y las posibles reformas a realizar. "Veo con claridad que lo que la Iglesia necesita con mayor urgencia hoy es una capacidad de curar heridas y dar calor a los corazones de los fieles", afirma el Papa. "Los ministros de la Iglesia tienen que ser misericordiosos, hacerse cargo de las personas, acompañándolas como el buen samaritano que lava, limpia y consuela a su prójimo. Esto es Evangelio puro". "Las reformas organizativas y estructurales son secundarias, es decir, vienen después. La primera reforma debe ser la de las actitudes".
De este modo, reclama una Iglesia que salga de sí misma: "Busquemos más bien ser una Iglesia que encuentra caminos nuevos, capaz de salir de sí misma yendo hacia el que no la frecuenta, hacia el que se marchó de ella, hacia el indiferente. El que abandonó la Iglesia a veces lo hizo por razones que, si se entienden y valoran bien, pueden ser el inicio de un retorno. Pero es necesario tener audacia y valor".
El Papa destaca la imagen de la Iglesia como "pueblo santo, fiel a Dios" pues la dimensión comunitaria es esencial a la fe cristiana: "nadie se salva solo, como individuo aislado" sino que "Dios entra en esta dinámica popular", en el entramado de relaciones interpersonales. En cuanto a la vida religiosa, el Papa subraya que "los religiosos son profetas", una profecía que a veces "crea alboroto, estruendo" y que "anuncia el espíritu del Evangelio".
No rehúye el Papa temas controvertidos como la cuestión de los cristianos que viven situaciones irregulares para la Iglesia, los divorciados vueltos a casar, parejas homosexuales, u otras circunstancias. El Papa pide tener siempre en cuenta a la persona: "Dios acompaña a las personas y es nuestro deber acompañarlas a partir de su condición. Hay que acompañar con misericordia". Al mismo tiempo el Papa advierte de que "no podemos seguir insistiendo sólo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos (...) Si se habla de estas cosas hay que hacerlo en un contexto".
Preguntado sobre el papel de la mujer en la Iglesia, responde apostando por una mayor presencia femenina: "En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino. Afrontamos hoy este desafío: reflexionar sobre el puesto específico de la mujer incluso allí donde se ejercita la autoridad en los varios ámbitos de la Iglesia".
Sobre la experiencia cristiana y cómo buscar y encontrar a Dios, el Papa nos pide alejar las lamentaciones y encontrar a Dios en nuestro hoy: "el Dios concreto, por decirlo así, es hoy. Por eso las lamentaciones jamás nos ayudan a encontrar aDios". Al mismo tiempo pide una actitud de humildad: "Si una persona dice que ha encontrado a Dios con certeza total y ni le roza un margen de incertidumbre, algo no va bien".
Razón y Fe, revista de la Compañía de Jesús que publica esta entrevista en España, fue fundada en 1901. Se edita diez veces al año, entrega reflexiones sobre el momento político y económico de España y de América, destacando hechos que sugieren una palabra, con una actitud creyente, comprometida con el humanismo y la libertad religiosa. Aborda todo tipo de temas sin desatender el campo específico en el que la fe, la teología y la iglesia se encarnan en la cultura. Su director es el jesuita Alfredo Verdoy.
Entre las dieciséis revistas de la Compañía de Jesús que publican hoy la entrevista en todo el mundo están La Civiltà Cattolica (Italia), America Magazine (EE.UU.), Mensaje(Chile), Études (Francia), Thinking Faith (Gran Bretaña) o Stimmen der Zeit (Alemania). A todas ellas, el Papa les anima en esta entrevista a seguir sirviendo a la Iglesia y a la sociedad desde "el diálogo, el discernimiento y la frontera".

martes, 10 de septiembre de 2013


Que Dios nos ayudo a superar con éxito este nuevo curso. Buena suerte a todos.

domingo, 9 de junio de 2013

El Papa Francisco asegura que «Jesús nos espera… y ¡nos perdona siempre!»


«Jesús es pura misericordia. ¡No tengamos miedo de acercarnos!»


El Papa Francisco asegura que «Jesús nos espera… y ¡nos perdona siempre!»


El Papa que habló con fuerza el jueves contra el «carrerismo eclesiástico» declarando que «¡es una lepra!», gritó con energía todavía mayor el domingo que «Jesús nos espera… ¡y nos perdona siempre!». Al mismo tiempo, nos enseña a perdonar.
A Francisco le gustan las cosas claras. La pasada semana dijo que «la hipocresía es el lenguaje de los corruptos»: es la actitud de los fariseos, y Dios la rechaza. En cambio, Dios acoge a quienes se reconocen pecadores.

El Papa a los estudiantes:

 «No tengáis miedo de los 

fracasos ni de las caídas»

sábado, 8 de junio de 2013

50 PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE LA CLASE DE RELIGIÓN

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 50 PREGUNTAS SOBRE LA CLASE DE RELIGIÓN

Pincha arriba para verlas.

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LA CLASE DE RELIGIÓN EN LA ESCUELA ES IMPORTANTE

LA RELIGIÓN CATÓLICA EN LA ESCUELA PÚBLICA, CONCERTADA Y PRIVADA

Antonio R. PeñaTodos los padres desean y buscan para sus hijos una formación y educación integral. Para que esto sea posible el sistema educativo tiene que atender a todas las dimensiones de la persona: intelectual, física y espiritual. Éste es el motivo de que en nuestro sistema educativo estén presentes los conocimientos intelectuales, la educación física y los aspectos trascendentes del ser humano. Un sistema educativo que niegue una de estas dimensiones está castrando al ser humano desde sus primeras etapas educativas.
La formación religiosa y moral contribuye al crecimiento y maduración de la personalidad de los alumnos dado que aporta un conocimiento profundo y científico sobre el Hecho Religioso y, en concreto, del Cristianismo. Guste o no guste el Cristianismo ha sido y es motor de nuestra civilización.
Esto es, la materia de Religión ofrece una explicación ordenada y razonada de los fundamentos –pasados y presentes- de nuestra sociedad y de nuestra cultura (ciencia, artes y música, filosofía…). Esta transmisión de conocimientos y valores no se realiza en solitario sino que se lleva a cabo en relación con los demás saberes, quedando integrandos en el conjunto de los conocimientos escolares. Es por ello que la clase de religión católica está abierta a todo tipo de alumnado ya sean cristianos, no cristianos o ateos.
En consecuencia la clase de religión no es catequesis. La catequesis en la parroquia está dirigida a los que desean ser cristianos y a los que ya son cristianos pero quieren aumentar y mejorar su Fe. La catequesis educa y mejora en la Fe. Por su parte, la Religión en la escuela y en la universidad trata sobre el hecho religioso humano –y en concreto sobre el hecho religioso cristiano- de manera racional, intelectual y científicamente. Es, por lo tanto, una materia científica más igual que la historia, las matemáticas, la geografía, la física, el arte, la música, la educación física, las ciencias naturales, la filosofía.
La clase de Religión: más que una simple transmisión de conocimientos
Asimismo multitud de valores tan diluidos en nuestro día a día -como el respeto, la dignidad, el perdón, la responsabilidad, el cumplimiento del deber, la honestidad, entre muchos otros- suelen estar muy presentes en el transcurso de las clases de religión. Estos valores quedan enraizados en Jesucristo, pero no por ello quedan invalidados para el resto de alumnos y sus familias. Ante la actual crisis moral, económica, social, política e institucional por la que estamos pasando, se hace muy necesario enraizar a los jóvenes en valores sólidos y firmes de Verdad, de Justicia, de Bien, de Amor.
Un derecho
La clase de religión es un derecho establecido en la Legislación Española (autonómica y Estatal) y en la Legislación Internacional: la Constitución española, art. 27.3 y 10.2, la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) artículo 26.3 y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y culturales (ONU 1966) artículo 3, o la Convención Europea sobre los derechos del Hombre y de las Libertades Fundamentales, entre muchas otras legislaciones internacionales firmadas por España.
En esta legislación queda asentado que el Estado no tiene el derecho a enseñar, sino que son los padres los que tienen este derecho. El Estado sólo es el encargado de dar servicio educativo para hacer realidad el derecho de los padres.
Por lo tanto, La exclusión de la enseñanza religiosa de la escuela pública vulneraría este derecho fundamental recogido en toda la legislación autonómica, estatal e internacional.
Por lo que respecta a la Iglesia Católica, ella es también encargada de dar este servicio educativo aportando todo su bagaje espiritual, humanístico, religioso, teológico, moral, científico, artístico, cultural. Este encargo parte del propio Jesucristo: «Id y enseñad a todas las gentes».
España no es diferente a los países europeos: la religión materia fundamental
En todos los países europeos, excepto Francia, existe la clase de Religión en todos niveles y cursos de la enseñanza pública, concertada y privada. Por ejemplo Alemania, Italia, Bélgica o Portugal. Y al Igual que en España la materia de Religión es equiparable a cualquier otra materia, con la consideración de materia fundamental.
Asimismo en todos los países europeos, excepto en Francia, la materia de religión es de obligada oferta para los centros escolares, es evaluable y opcional para las familias. Si un centro no ofrece la materia de religión los padres pueden acudir al obispado y a los servicios de inspección educativa y presentar denuncia.
La materia de religión en números
Actualmente en toda España hay cerca de 15.000 profesores de religión impartiendo clases en los diversos niveles de la enseñanza pública. A ellos se les debe sumar los profesores que imparten religión en la enseñanza concertada y privada. La mayoría de los profesores de religión son laicos.
En los últimos 12 años en la Educación Primaria los padres que eligieron la enseñanza religiosa católica fueron el 83% en la Escuela Pública, y el 98% en la Escuela Católica (ya concertada y privada). El porcentaje baja en la Educación Secundaria. Las causas de este descenso son variadas, entre las que destaca: que a los padres se les ha hecho creer que la nota de Religión Católica no cuenta en la ESO y en el Bachillerato.
La nota de Religión cuenta tanto en la ESO como en el Bachillerato. Ahora bien, en el Bachillerato la nota de religión no es tenida en cuenta para el resultado del examen de selectividad y acceso a la universidad. Tampoco cuenta para la obtención de becas.
Esta es la situación real de la materia y clase de religión en España y en el resto de países europeos. Porque estamos en un contexto de estados que se definen no-confesionales, lo cual quiere decir que el Estado no tiene confesión religiosa, pero la sociedad sí tiene confesiones religiosas que el Estado debe preservar y apoyar. Así lo reconocen y establecen las leyes europeas e internacionales.
Por lo tanto, toda confesión religiosa con acuerdo o convenio con el Estado (católica, ortodoxa, evangélica, judía, islámica) tiene derecho hacerse presente en la sociedad y a enseñar (en toda la red educativa) su propia manera de entender y ver la vida. Este derecho se reafirma más aún hoy en día, en una sociedad plural y multicultural.
Antonio R. Peña
Profesor de Religión IES Pompeu Fabra.
Fuente:  http://infocatolica.com/?t=opinion&cod=17516

EL CIELO EXISTE. No lo digo yo, lo dice un CIENTÍFICO.

Entrevista al doctor Eben Alexander, autor de La prueba del cielo




¿Crees que el cielo es real? Después de veinticinco años de carrera como neurocirujano, y de haber sostenido una idea completamente distinta, el doctor Eben Alexander afirma que el cielo existe. Y no sólo eso… sino que, además, él ha estado allí.

 1. Después de su experiencia, ¿siente que la ciencia está en conflicto con la fe? Absolutamente, no. Soy más científico ahora que antes y siento que mi fe me da un punto de conocimiento más allá de la propia fe. Deberíamos ampliar los límites de la ciencia para llegar a comprender los misterios insondables de nuestra consciencia, alma o espíritu.

 2. ¿Cómo sabe que no fue un sueño? ¿Por qué ha sido la primera persona en descubrir esa realidad? Sé que no fue un sueño ni una alucinación porque casi todo lo que me sucedió fue entre el primer y quinto día de estar en coma, cuando mi meningitis estaba devastando mi neocórtex, impidiendo que tuviera sueños o alucinaciones. De hecho, millones de personas han descubierto esta misma realidad. Mi caso no es más que la excepción que confirma la regla, puesto que tuve una meningitis bacteriana sumamente grave, un modelo perfecto que debería haber eliminado toda experiencia. Además, teniendo el conocimiento suficiente sobre neurociencia podía refutar a mis médicos, que se limitaban a decir que «un cerebro moribundo no puede hacer nada.»

 3. ¿Qué edad tienen las personas en el cielo? ¿Son más jóvenes, mayores o de la misma edad que cuando murieron? Las personas aparentan la edad ideal de su alma. Los niños pueden parecer jóvenes adultos y los ancianos pueden tener apariencia de jóvenes.

 4. ¿No le entristeció volver? Si algo es tan maravilloso, ¿por qué no querer más? No, no me dio pena volver. Después de mi viaje me di cuenta de que estamos aquí con un propósito y de que nuestras almas, a pesar de conocer la belleza de ese reino, están más interesadas en el reino físico, donde pueden llevar a cabo sus misiones. Desde mi punto de vista, la reencarnación es una necesidad absoluta, porque los viajes de nuestras almas a través de múltiples vidas avanzan hacia un mismo objetivo: ser Uno en armonía con lo Divino.

 5. Como neurocirujano, si una persona está en terapia intensiva, sin actividad cerebral, sin respirar por su cuenta, ¿cree que ya está en el cielo? Sí, el espíritu muchas veces abandona el cuerpo antes de que éste muera. En todas mis reuniones con doctores, enfermeras y familiares, les insto a hablar y actuar sabiendo que el espíritu del paciente es posible que esté presente y consciente, independientemente del estado de su cuerpo. El paciente está en tránsito al cielo, pero su espíritu está liberado y bien.